Cuando escuchamos o vemos casos escalofriantes de abuso, maltrato físico, violación y asesinato, en las familias o en cualquier lugar, los repudiamos pedimos justicia, reclamamos no caer en la impunidad de la ley o de pretextos sicóticos para evadir la responsabilidad de los actos de estas personas, otros exigen y critican el accionar de nuestras instituciones, llámese ministerios, o autoridades competentes.
Sin embargo nos olvidamos de quienes por su cercanía están en el mismo escenario de los hechos, lo ven , observan, escuchan los gritos de estas incidencias de abuso a diario, y se mantienen al margen cuidando su no intromisión , es mejor para ellos voltear la cara, encerrarse en la coraza de su indiferencia porque, “ no es mi problema, suficiente tengo con los míos, la vida es así, que le vamos a hacer” o quizás hipócritamente se acerquen o de lejos digan el tan acostumbrado “pobrecito/a” .
Si la civilización necesito de cientos de años para erradicar la esclavitud, así como hasta hoy se lucha contra la discriminación u otras aberraciones criminales que aun no acaban y se siguen combatiendo , es lógico aceptar que esta lucha en contra de la violencia infantil existió, existe y seguirá existiendo, afortunadamente con el transcurso de los años y gracias a personas con suficiente valor para levantar su voz por los que no pueden defenderse , al fin estas pequeñas y frágiles vocecitas perdidas en el laberinto de la indolencia , están poniendo en alto su deseo de parar estas atrocidades, ahora y las que vendrán después porque ellos de lo contrario serán los próximos verdugos de generación en generación con patéticas frases como “ así me criaron, así me pegaron, así me hicieron”.
Si bien es cierto la importancia de la disciplina en la formación de los niños, en la actualidad existen dos márgenes fuera de control, están aquellos padres a quienes no les importa la sobreprotección a sus hijos, en el ámbito social y educacional, creando o destruyendo la capacidad de lucha en estos niños para afrontar los retos de la vida con principios y valores, estos jóvenes después se forman sin autoridad ni respeto a la sociedad, y sin la fuerza moral para luchar.
Esta el otro extremo de la disciplina matando cada día la estima , la dignidad y el respeto acompañándolo con fuerza física desmedida , aprovechándose de su poder en un enfrentamiento por demás cobarde y desigual, insultando, golpeando, quemando, violando despojándolos de toda protección y sumergiéndolos en un rincón de soledad , frustración y olvido.
Si hacemos una encuesta en los niños, habrá un gran porcentaje de quienes confirman que para ellos el maltrato físico no es tan peor como la agresión verbal, los golpes pasan, la heridas se curan, quizá haya alguna cicatriz, pero las palabras se quedan por el resto de tu vida y saltan después como diapositivas en tu mente y vuelves a revivir el horror.
En los últimos años hemos sido testigos de crueles asesinatos de hijos a padres o madres, nuevamente la ciudadanía condena, reprocha y piden cadena perpetua, para estos hijos, sin embargo se olvidan de un pensamiento veraz “¿cuanto fue el odio sembrado en estos hijos para desencadenar semejante tragedia? ¿Cuanto se rego sin que nadie dijera? “no me importa”.
Un familiar en el caso de un asesinato a una madre, afirmo “yo le dije mi hermana que le rompiera la boca a su hija adolescente” decir violencia con más violencia, este tipo de familiares son los que acrecientan un conflicto familiar agregando más violencia.
Una realidad palpable en los casos de maltrato infantil es la tendencia violenta de alguno de cónyuge o de los dos, ya sea por antecedentes en su formación los cuales desencadenaron cuadros sicóticos lamentables no tratados a tiempo, o por su misma predisposición genética, al respecto es poca la importancia que el estado ha dado a la promoción de salud mental en todos sus centros de salud a través de su ministerio, aunque están disminuyendo estos prejuicios, aun la población en nuestro país es reacia primeramente a , de por sí sola exponer sus problemas ante un sicólogo y mucho mas enfrentarse a un siquiatra con el riesgo de ser considerado demente con todas las implicancias discriminatorias hacia estas personas, ya sea en el trabajo, centros de estudios , familiares, vecinos y amigos, por el temor a ser excluidos o tratados con temor.
Asimismo incentivar el trabajo de este sector, a fin de que tengamos profesionales de la salud mental con un alto grado de altruismo , vocacion y amor hacia esta profesion, y asi los pacientes sean tratados con humanidad.
Asimismo incentivar el trabajo de este sector, a fin de que tengamos profesionales de la salud mental con un alto grado de altruismo , vocacion y amor hacia esta profesion, y asi los pacientes sean tratados con humanidad.
Cuantas familias hubieran podido superar estos conflictos si hubieran podido recurrir a tiempo a centros de salud, hoy en día gracias al avance de la farmacología muchos han podido llevar una vida digna para ellos, para sus familiares, y la sociedad.
Asimismo sea cual fuera el desencadenante en la violencia infantil, debe ser tratado con severidad por nuestras leyes, porque ante toda mala accion se precisa el castigo y pena correspondiente .
Asimismo sea cual fuera el desencadenante en la violencia infantil, debe ser tratado con severidad por nuestras leyes, porque ante toda mala accion se precisa el castigo y pena correspondiente .
Es momento de hacer una alto, parar esta ola de violencia, son sensatez, reconociendo errores, enmendándolos, previniéndolos principalmente para evitar tragedias que al final perjudican a todos en general.
Es preciso que nuestra ley tenga los elementos pertinentes para no caer en la justificación mental y evadir la justicia siendo liberados para seguir con su accionar delictivo.
De allí la necesidad del equilibrio de fuerzas para combatir este flagelo: justicia, salud, educación, ellas son los encargados de velar y proteger la infancia. El sector salud previniendo, el sector educación instruyendo y promocionando a través de las asambleas de padres de familia, el poder judicial aplicando todo el peso de la ley cuando se desencadena una tragedia para evitar tener estos elementos en la formación de la infancia.
El ministerio de la mujer tiene una labor preponderante en la protección del menor estableciendo recursos de asistencia social para canalizar todos los pedidos de abuso infantil, implementado o incrementando infraestructura en los hogares de protección al menor, defendiendo la vida y la integridad de estos niños con normas estrictas referidas a la tenencia en coordinación con el poder judicial.
El ministerio de la mujer puede hacer mucho en este aspecto presentando proyectos que ayuden a nuestra leyes a ser más justas con la protección del menor.
Es cierto que necesitamos recursos, pero demos prioridad a la seguridad de nuestros próximos ciudadanos quienes dirigiran el futuro de nuestro pais.
El Estado no puede actuar solo , es necesaria la actitud de toda la población, en donde tenemos asociaciones de caridad, iglesias con el deber de promulgar la ayuda al prójimo, ellas pueden canalizar estos problemas con el adecuado funcionamiento de nuestra autoridades especialmente, ministerio de la mujer, ministerio de salud, ministerio de educación, poder judicial, y ahora el tan promocionado ministerio de la inclusión social porque todos le debemos a nuestros niños una protección física y mental, que garantice la estabilidad de nuestro país.
Solo ese día arrancaremos dramas de muerte y desolación, donde en lugar de gritos que piden ayuda, escucharemos risas y el jugueteo travieso que solo la infancia puede dar.


No hay comentarios:
Publicar un comentario